sábado 4 julio 2020

Bernat I de Besalú, el conde Tallaferro

El conde Bernat I, el caballero más famoso de Besalú, pasó a la historia con el sobrenombre de Bernat Tallaferro por haber luchado firmemente contra los sarracenos con una espada tan bien hecha y tan fuerte que se decía que venía del cielo y hasta podía cortar el hierro.

Esta espada dice la leyenda que provenía del guerrero cristiano Otger, que a su vez la había recibido del mismo san Jordi. Otger había muerto en brazos de san Guillem, a quien recomendó que sólo cediese la espada a un caballero digno de su uso. Este fue Bernat I de Besalú, a quien san Guillem entregó la espada en el momento que los sarracenos desembarcaron en Elna.

Bernat de Besalú, que participó con esta espada en varias batallas contra los sarracenos, fue un hombre de carácter enérgico y un buen político y militar. Durante veinte años fue soberano del condado de Besalú, consiguió la creación de un nuevo obispado en sus tierras y viajó tres veces a Roma. Su fama hizo que Jacint Verdaguer lo convirtiera en uno de los protagonistas del poema épico Canigó (1886).

Desgraciadamente, murió ahogado en el Roine cuando iba a Provenza a casar su heredero; era el año 1.020, hace mil años. Fue enterrado, como Guifré el Pelós, en el monasterio de Santa María de Ripoll.

 

 

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