lunes 6 julio 2020

BEGUR

begur

BEGUR ES UN PUEBLO CON UNA PROFUNDA PERSONALIDAD HISTÓRICA

Situado en el corazón del Empordà, el pueblo de Begur y sus playas configuran uno de los lugares más maravillosos de la Costa Brava. Su término municipal está formado por un conjunto de colinas llamado macizo de Begur, y un extenso litoral, bañado por el mar Mediterráneo.

Tanto el casco antiguo de Begur, formado por múltiples monumentos que han quedado como legado de los momentos más significativos de su historia, como el pequeño núcleo románico de Esclanyà, o las ocho calas y pequeñas playas que pertenecen a Begur, configuran un conjunto y un entorno paisajístico inigualables.

Al abrigo de su castillo medieval, coraleros, pescadores, indianos y del corcho han protagonizado páginas de una historia que se refleja en cada calle, en cada casa y en cada rincón del pueblo.

La imagen más conocida de Begur es sin duda el castillo medieval que preside el municipio, que es el emblema principal ya que corona el pueblo y la cobija del mar. El castillo de Begur es la silueta que hace reconocer el municipio de Begur en todas partes. Con grandes vistas al mar y a las rocas de nuestra Costa Brava, el castillo forma parte de la historia de Begur.

Encontramos también otros lugares interesantes para visitar, como las numerosas casas indianas (edificios de estilo colonial, construidos por begurenses que en el siglo XIX emigraron a «las Américas» huyendo de la crisis económica del momento, y que regresaron posteriormente con una importante fortuna), las torres de defensa del siglo XVI (legado del tiempo en que los piratas navegaban por el Mediterráneo y construidas por los begurenses como medio de refugio contra sus asaltos), la iglesia (edificio de estilo gótico dedicado a san Pedro) u otros edificios históricos como el Casino Cultural o las Escuelas Viejas, o bien otros lugares bien peculiares como las calles de Vera y del Castillo.

CALAS Y PLAYAS DE BEGUR

Situadas sobre el litoral de Begur, de norte a sur, las playas que encontramos en el municipio son la playa del Racó, la Isla Roja, sa Riera, Aiguafreda, Sa Tuna, playa Fonda, Fornells y Aiguablava.

La primera playa, desde el norte, es la playa del Racó junto al municipio vecino de Pals. Se puede llegar a pie desde Sa Riera, donde encontramos un agradable camino de ronda que lleva primero hasta la Isla Roja y luego llega hasta la playa del Racó.

Siguiendo la playa en dirección suroeste y adentrándonos en el término de Begur, se encuentra una cala donde se practica el nudismo. Se trata de la cala de la Isla Roja. Preciosa playa que se caracteriza por estar presidida por una isleta rocosa de un color rojizo que le da nombre.

La playa de Sa Riera es la más grande de Begur y es la más cercana al pueblo. El acceso desde la ciudad es muy fácil y se puede llegar desde Sa Tuna o Aiguafreda, a través de la carretera que bordea la costa.

Sa Riera, que recibe el nombre de un torrente que divide la playa en dos mitades, aún conserva las antiguas casas de pescadores, pero al mismo tiempo ofrece también diversas actividades deportivas y turísticas. Encontramos en ella una amplia oferta para los visitantes: alojamiento en hoteles o apartamentos y bares y restaurantes para disfrutar de la gastronomía propia de la comarca.

La cala de Aiguafreda es una pequeña cala resguardada por el monte Rodó, goza de un muelle para las embarcaciones. Esta es una cala naturalmente recogida y protegida por la punta des Plom y el cap Sa Sal. Conserva, casi intacta, su belleza ancestral y destaca por su calma y la calidad de sus aguas, puras y cristalinas.

La playa siguiente, Sa Tuna ofrece paseos agradables y tranquilos que permiten admirar el maravilloso entorno natural. Por el camino que bordea las rocas se puede llegar hasta Aiguafreda.

En barco o a pie por el camino de ronda, se puede ir hasta la cala escondida de S’Eixugador, paraje salvaje y de una bella quietud. Por su situación resguardada y por su acceso tortuoso, Sa Tuna es una cala que siempre resulta un descubrimiento insospechado para quien la visita.

Desde Fornells, pasando por un camino de ronda y situados ya en el sur del cabo de Begur, se llega a la playa Fonda. Esta es una cala muy singular, tanto por la localización y acceso, como por las características físicas. Hay que bajar una larga escalera antes de descubrir este paraje tan recóndito y salvaje. Este escondite natural ha permitido que la cala reste virgen con una arena gruesa y oscura, y que conserve una pureza primitiva que raramente se encuentra en otros lugares de la Costa Brava.

Siguiendo la costa hacia el sur, encontramos la zona de Fornells donde destaca el puerto deportivo y la casa que Bonaventura Sabater hizo construir sobre el puerto de Ses Orats, llamada El Paraíso y que, según la tradición, fue el lugar desde donde se bautizó este litoral con el conocido nombre de Costa Brava. Encontramos aquí también dos pequeñas calas: Ses Orats y Can Malaret.

Se accede en coche por la carretera de Aiguablava desde Begur y, a pie, siguiendo el camino de ronda que conecta esta zona con la playa de Aiguablava.

La playa de Aiguablava, como la mayoría de las calas de Begur, goza de una situación geográfica realmente privilegiada. Es una playa de arena fina y aguas totalmente transparentes.

En la parte izquierda de la playa, encontramos el acceso al camino de ronda que, siguiendo una costa de pintoresca fisonomía, nos puede llevar hasta Fornells donde encontraremos, por el camino, calas y puertos minúsculos que se adentran salvajemente a las rocas: puerto de Esclanyà, puerto de Ses Orats…

 

 

Deja una respuesta