miércoles 26 febrero 2020

75 aniversario del Mercat del Lleó

75 aniversario del Mercat del Lleó

El pasado 5 de octubre la Asociación de Comerciantes de la plaza del Mercat de Girona organizó una cena que culminaba los actos de celebración del 75 aniversario del Mercat del Lleó. El acto, abierto a todos los vendedores y clientes, se celebró en una carpa instalada en la plaza de Salvador Espriu y contó con la actuación de la Orquesta Maribel.

El antiguo Mercado Municipal de Abastos

El Mercat del Lleó se edificó durante la posguerra, a principios de la década de 1940, y es el heredero del mercado semanal que se hacía en la Girona medieval, donde se ofrecían productos del campo y se intercambiaban mercancías.

Su ubicación extramuros dio origen al arrabal que más tarde se integraría en la ciudad y daría lugar al barrio del Mercadal.

En el siglo XVIII, el mercado semanal se trasladó a la actual rambla de la Llibertat, donde se hacía diariamente el intercambio de víveres y otros productos.

Con el crecimiento de la ciudad, el espacio quedó pequeño y se tuvo que construir en la ubicación actual, junto al conocido monumento del León, que con el tiempo también popularizaría su nombre.

El 3 de noviembre de 1944 se inauguró oficialmente el nuevo edificio con el nombre oficial de Mercado Municipal de Abastos, diseñado por los arquitectos Juan Gordillo y Ricardo Giralt.

El 15 de noviembre de 1944 el mercado abrió sus puertas al público hasta el día de hoy, que celebra sus setenta y cinco años de vida.

El actual Mercat del Lleó

La fisonomía del mercado ha cambiado y ha evolucionado mucho desde la inauguración. En 1982 ya se remodelaron las paradas, en 1993 se inauguró una reforma integral y posteriormente se han hecho otras mejoras importantes a la climatización o el muelle de carga.

A modo de anécdota, en el año 2017 se instalan los rótulos luminosos en la fachada que lo identifican, por primera vez, como Mercat del Lleó.

Lo que no ha cambiado con el paso del tiempo es el espíritu de los vendedores, que han hecho posible que el mercado siga vivo pesar de la evolución del comercio.

Actualmente cuenta con unos sesenta puestos que venden todo tipo de alimentos frescos, panadería, platos cocinados, especias, vinos y cavas y otros productos más especializados, además de un quiosco, una floristería y un bar.

Durante sus setenta y cinco años de vida, el Mercat del Lleó ha vivido muchos cambios, pero siempre ha conservado la esencia de los mercados de toda la vida; lo que difícilmente encontraremos en otros tipos de comercio: el trato cercano con el cliente, auténticos profesionales detrás del mostrador y productos de calidad, frescos y de proximidad.

   

 

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